Ni un día de descanso
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Categoría: Gobernanza
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Creado en Viernes, 11 Noviembre 2011 15:32
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Escrito por Juan Luis Font
El Patriota empieza a probar un poco de su propia receta.
La misma oposición cerril que enfrentó el gobierno de Colom para financiar mejor al Estado, la enfrentará el gobierno de Otto Pérez Molina. Nomás que el aguijón de Sandra Torres se antoja más punzante y más terco que el de los Patriotas que ahora probarán de su sopa. Y la habilidad de entrampamiento de la agenda legislativa por parte de la bancada Lider es archiconocida.
La fanaticada conservadora podrá estar satisfecha porque estas dos bancadas, antes tan detestables, ahora defenderán sus ideas. Los opositores se empeñan en que no haya un centavo de más para el gasto público puesto que no van a gastarlo ellos. Y Pérez Molina llega al poder en las circunstancias más apremiantes para las finanzas del Estado.
De modo que aunque el Presidente electo y Roxana Baldetti han acometido la tarea sin darse un día de descanso, las dificultades afloran de inmediato.
Baldetti ha comprobado pronto que conseguir un acuerdo desde el oficialismo resulta más complejo (y caro) de lo previsto. Los patriotas necesitan aprobar la creación del Ministerio de Desarrollo, aprobar el presupuesto 2012 de Q60 millardos de gasto (que contempla un déficit no menor a los Q12 millardos sin contar la deuda flotante) y mejorar cuanto antes los ingresos del Estado.
El Presidente electo ha dicho que está dispuesto a buscar la aprobación urgente del paquete impositivo propuesto por el Grupo Promotor del Diálogo Fiscal. En el mejor de los casos, este paquete llegaría a proveerle hasta Q10 millardos y en cálculos que parecen más realistas, no más de Q3.5 millardos.
Hay reportes de un cambio de opinión en la cúpula del sector privado que, magnánima, estaría dispuesta a no oponerse a estas reformas.
La pregunta es si eso será suficiente para allanar el camino. Y todo apunta a que no, porque la recomposición de fuerzas en el Congreso está motivada justamente por la lucha en torno al presupuesto. Roberto Alejos y sus ocho diputados aseguran haber dejado la UNE para diferenciarse de la oposición sin cuartel que ofrece el grupo de Sandra Torres y de Manuel Baldizón.
Lo cierto es que ni la condición más favorable hará fácil el camino para Pérez Molina. Los compromisos de gasto son tan grandes, las promesas de campaña tan onerosas y las finanzas públicas tan precarias, que no habrá manera de cumplir con todo lo ofrecido. Tendrá que haber recortes sensibles en los programas sociales o sacrificio en la inversión en seguridad o habrá que esperar mucho más tiempo del deseable para ver reconstruida la red vial y contratar nueva obra pública.
Porque para todo esto no alcanza.
El Periódico - 11 de noviembre, 2011