Un buen paso para mejorar la educación
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Categoría: Educación
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Creado en Lunes, 14 Noviembre 2011 21:38
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Escrito por Editorial Prensa Libre
Para nadie es un secreto que la educación es la base del desarrollo de un país, y que tiene en la nutrición correcta a su principal aliado, sobre todo en los primeros años de la vida infantil.
Cada vez es más evidente el resultado terrible que significa la ausencia de esos dos fundamentales factores, porque debido a ello el subdesarrollo educativo no puede superarse, al haber, además, subdesarrollo en la capacidad de aprendizaje.
Por eso es imprescindible que la lucha contra el atraso educativo vaya acompañada de una lucha contra la desnutrición. Las labores de los ministerios de Educación y de Salud Pública deben ir necesariamente de la mano, y por eso el cambio de gobierno del 14 de enero representa la oportunidad de iniciar un plan de acción que sea considerado una política de Estado, a fin de que dentro de cuatro años el gobierno que sea electo no disponga cambiar el rumbo.
La calidad educativa y pedagógica de los maestros es también fundamental para que en un lapso de mediano plazo se empiecen a ver los resultados positivos en general para todo el país. En ese sentido se debe recordar que los países con mejores niveles de vida en el mundo tienen los maestros mejor preparados, y que el magisterio es considerado una profesión no solo digna, sino de fundamental importancia para asegurar el futuro. Por ello los maestros de esos lugares tienen en un enorme porcentaje títulos universitarios y especializaciones de postgrado.
En ese sentido, es muy prometedor que en Guatemala se hayan graduado con título universitario dos mil 543 educadores de preprimaria y primaria en la Universidad de San Carlos, como parte del programa Académico de Desarrollo Profesional Docente, con el apoyo financiero del gobierno guatemalteco, así como de las agencias de cooperación de Alemania, España, Japón, Estados Unidos y el Banco Mundial.
El magisterio de párvulos y el de los primeros años de primaria es fundamental. Poco a poco, por fortuna, se olvida la creencia de que los niños que van a las escuelas parvularias solamente van a jugar, y por ello constituye una etapa educativa que se puede eliminar, para que los niños ingresen al primer año de primaria. Lejos de ello, esa etapa parvularia es la que definirá en mucho capacidades intelectuales y de motricidad fina, entre otras. Los tres primeros años de la primaria son igualmente indispensables para que luego los estudiantes, al terminar los seis años faltantes e ingresar en la secundaria, tengan una mejor comprensión.
El magisterio de párvulos tiene el requerimiento de que quienes lo enseñan necesitan tomar en cuenta que los niños tienen necesidades específicas de cariño y de dedicación que hace indispensable la práctica del magisterio como un apostolado, no como un empleo, y por ello se justifica plenamente que sean mujeres. Si a las cualidades propiamente femeninas, las maestras agregan conocimientos universitarios, el resultado solo puede ser positivo. Según los informes de la Usac, los maestros graduados pertenecen a 95 municipios, es decir, que se trata de un comienzo promisorio. La meta nacional debe ser que en un tiempo relativamente corto, tengan título universitario todos los maestros, tanto del sector público como del privado.
14 de noviembre, 2011