Cyber emprendedores
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Categoría: Economía / Competitividad
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Creado en Martes, 29 Noviembre 2011 18:22
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Escrito por Alfred Kaltschmitt
Una tableta con sistema Android en español, adaptada para el mercado latinoamericano y diseñada totalmente por ingenieros guatemaltecos está recibiendo atención mundial. La entrevista, ayer, de Carlos Berreondo, uno de los fundadores de la marca Cyber Tech en el programa Clixx de CNN en Español, presentando las innovaciones de la primera tableta electrónica chapina, la Cybertech pad, demuestra el potencial, el talento emprendedor de nuestra juventud y lo mucho que pueden lograr.
Esta tableta no tiene nada que envidiarle a las tabletas competidoras principales como Ipad y Galaxy. De hecho incorpora hasta cámara y un estuche USB que integra el teclado a la pantalla, además de un apuntador electrónico, para los que no se acostumbran a la pantalla táctil.
¿Que debería hacer Guatemala para fomentar y desarrollar el talento de los emprendedores chapines? Los jóvenes empresarios de SAT —la empresa matriz de la marca Cyber Tech— responden que “Guatemala está llena de talentos que solo están esperando una oportunidad. El Gobierno debe impulsar, en conjunto con el Ministerio de Educación y universidades, programas especiales que ayuden a los emprendedores a hacer realidad sus proyectos”, señalan.
Y yo agregaría que debería de haber un fondo especial que permita otorgar créditos a los proyectos de los emprendedores que no tienen los recursos para financiar sus proyectos. Es muy difícil para un joven emprendedor sin mayor experiencia o récord crediticio conseguir el capital de inicio. Si existiese un fondo especial y una metodología de evaluación para filtrar el potencial y la factibilidad de los proyectos, un gran número de emprendedores se habilitarían anualmente generando fuentes de empleo y una canalización productiva de sus talentos. Existen miles de jóvenes preparados y con buenas ideas que se ven muy limitados por no encontrar fuentes de financiamiento.
En Israel existe un parque industrial que se dedica a la promoción y perfeccionamiento de los emprendimientos. La metodología es simple. Reciben miles de aplicaciones de proyectos anualmente. De estos escogen a los mejores, se les recibe y asigna un local de producción apropiado, y luego se les da un seguimiento minucioso, desde el plan de negocios, manufactura, marca, comercialización y distribución. El programa contempla esta asistencia durante dos años y luego tienen que pagar a largo plazo el costo de sus préstamos.
Miles de empresas israelíes que hoy operan con gran éxito han nacido de este novedoso parque industrial. Es una idea excelente. Promueve la canalización de los mejores talentos emprendedores asignándoles los recursos financieros, técnicos y toda la asistencia y capacitación necesaria.
Durante una visita en Israel, le pregunté al guía, cuánto valía al año el financiamiento de este parque industrial. El guía nos contestó: “El creador de este proyecto —creo que menciono a Moshé Dayan— dijo que el costo debería ser el equivalente de un avión de combate. “Creo que el ejército israelí no pierde mucho sin un avión menos al año”. Se me quedó grabada la anécdota.
Los bancos guatemaltecos están repletos de dinero, pero no pueden canalizar adecuadamente los préstamos, debido a la difícil recuperación de créditos por el intrincado sistema legal de nuestro país. El abuso de los amparos es ya proverbial. Prefieren depositar su platita con cero riesgos en el Banco de Guatemala, al 9 por ciento anual. Una belleza…
Pero un “fondo de emprendimiento” podría funcionar si tuvieran una garantía del gobierno. Como el FHA, que funciona a las maravillas y lo único que detiene su crecimiento es la falta de recursos. No entiendo por qué no se le asignan más fondos. El déficit habitacional en Guatemala es inmenso.
En conclusión. Démosle una oportunidad a los emprendedores de generar empleo dinamizando la economía con ideas novedosas. Cuando se les niega esa posibilidad, el talento emigra, como las aves migratorias, que buscan su supervivencia en la promesa de alcanzar el nuevo hogar.
Prensa Libre - 29 de noviembre, 2011