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¿Cuál es el rol del Estado en la Guatemala de hoy?
En el artículo anterior, por considerarlo pertinente y en buena manera para ver la consistencia en las perspectivas de actores diferentes en diferentes tiempos – me refiero a los diferentes autores del informe de Desarrollo Humano del PNUD 2010 -, traje a referencia las reflexiones que en una parte de su libro, La Patria del Criollo, nos presenta su autor: Severo Martínez Peláez, en su narrativa de hechos fundantes en el proceso de colonización de Guatemala y que a la fecha, en pleno siglo XXI, lucen estar vigentes.Los autores del informe del PNUD Desarrollo Humano en su versión 2010 plantean las “etapas decisivas en la formación del Estado nacional guatemalteco: primero, la formación del Estado, durante el Gobierno provincial liberal de Mariano Gálvez (1828-1837); segundo, la restauración conservadora (1839- 1871); tercero, las bases del Estado nacional (1871-1897); cuarto, el estancamiento político (1898-1920); quinto, la crisis del Estado liberal (1930-1944); sexto, el Estado desarrollista (1944-1985) con sus fases, democrática (1944-1954) y autoritaria (1954-1985)”, este analisis les llevan a escribir que: “…En este recorrido histórico de más de 160 años, la preocupación del Estado por el bienestar de la población, más allá de los intereses del grupo dominante, llega tardíamente con la Revolución de Octubre de 1944, la cual marca la transición entre el Estado liberal y el Estado desarrollista”
En su abordaje analítico, el informe del PNUD destaca las ideas del periodo de 1930 a 1944 como: La crisis del Estado liberal. Resume de la siguiente manera la situación y donde particularmente destacan formas de pensar, actitudes, temores que son, desde el punto de vista de quien escribe, una foto retroactiva de nuestro presente. Leamos: “La sustitución de Estrada Cabrera abrió un momento de potencialidades políticas democráticas y desarrollistas que se frustraron. Una generación de militares de convicción liberal retomó el control del poder. El Partido Unionista, formado por una fracción conservadora de la oligarquía, se desorganizó con el golpe de Orellana en 1922. Ocurrió un despertar de fuerzas sociales sofocadas por la dictadura en la forma de organizaciones obrero-artesanales, intentos de formar partidos políticos por sectores medios y prácticas electorales que no alcanzaron a consolidarse. Regresaron los generales de escuela José María Orellana (1924-1926) y Lázaro Chacón (1926-1929). En febrero de 1931 fue electo como candidato de oposición el general Jorge Ubico. Lo relevante del decenio (1921-1929) fue la reforma a la Constitución para prohibir la reelección presidencial (1927); se dieron nuevas concesiones a la IRCA y a la UFCO – entre guiones del autor de este articulo: algo parecido a lo que en los actuales tiempos ocurre con el Petróleo y la Minería - se le otorgó tierra a orillas del Motagua, en condiciones onerosas para el país. La crisis mundial de 1929-1930 no mostró tanto las debilidades inherentes al Estado liberal sino la naturaleza feble – entre guiones del autor de este articulo: DRAE: Débil, flaco. Dicho de una moneda o de una aleación de metales: Falta en peso o en ley. - de quienes lo dirigían, es decir, la autocracia liberal, la oligarquía como clase subordinada a los intereses de las burguesías extranjeras. Cualquier parecido con nuestros actuales tiempos en pleno siglo XXI, no deja de ser evidencia del poco cambio que hemos sufrido. Las políticas procíclicas aplicadas demuestran un instinto oligárquico tradicional, pues aunque ésta fue una crisis universal y profunda, sus manifestaciones locales no acaecieron en el sector financiero, sino en la agricultura de exportación. En esta oportunidad, coincidieron los efectos de políticas económicas y sociales equivocadas con otras propias, personales, de un dictador con mentalidad propia del liberalismo del siglo XIX. Se generó un crack financiero que en sociedades primarioexportadoras afectó primero al comercio internacional, expresado como un derrumbe de precios/volumen en las exportaciones, luego a la demanda y a los ingresos del Estado. Sin duda, al aplicarse otras políticas éste no se hubiese convertido en un prolongado período de estancamiento social y político y, en consecuencia, probablemente no habría conducido a la crisis del régimen y de ahí a la crisis del mismo Estado…Las clases medias se resentían ante la falta de propuestas de innovación cultural, por el castigo a la protesta legal, la oposición a proyectos de renovación económica y social.” “Del malestar social, se citan algunos ejemplos. El 28 de julio de 1930 se produjo un levantamiento indígena en Totonicapán, inesperado y rápidamente reprimido; con apoyo de la Federación Regional Obrera de Guatemala (fundada en 1925 por anarco-sindicalistas), en febrero de 1931 los obreros de Cementos Novella se fueron a la huelga, que conmovió a unos y perturbó a otros. Ubico utilizó esos efectos al arrestar a unas 300 personas acusadas de comunistas, silenciando así el movimiento sindical… El General tampoco toleró la protesta de la burguesía agraria. Hubo problemas con la Asociación General de Agricultores (AGA), a la que ilegalizó por desacato; en septiembre de 1934, un grupo de importantes políticos y altos oficiales ubiquistas fue acusado de conspiración y una Corte Militar condenó a muerte a 16 de ellos, y a 60 cómplices a presenciar la ejecución. También reprimió las ambiciones nacionalistas de medianos bananeros representadas por la AGA y opuestas a las concesiones a la compañía frutera, compañía que finalmente obtuvo importantes tierras en la región de Tiquisate, en el Pacífico. Asimismo, hubo malestar entre fracciones de la oligarquía por la política hipotecaria, financiera y de créditos. …Más bien continuó primando el mismo ánimo restrictivo que abarcó los largos 14 años de dictadura: la reactivación del comercio exterior, desde 1934, no estimuló la demanda local y la capacidad para importar fue en 1943 de la mitad del nivel de 1929; el monto del gasto público se mantuvo igual entre ambos períodos y la contracción del crédito bancario fue tan brutal en 1944 que fue sólo del 43% del nivel que tenía en 1929. En breve, la acumulación de capital se redujo y afectó por vez primera y durante más de una década a la burguesía cafetalera. Estos son motivos que contribuyen a explicar el hondo malestar que dividió a la élite oligárquica en 1944. Por otro lado, la ayuda militar de Estados Unidos, relativamente considerable desde 1942-1943 debido a la Segunda Guerra Mundial y el entrenamiento en el exterior de una generación de oficiales, ya no fortaleció el poder personal de Ubico, sino al Ejército como poder institucional que ganó autonomía desde entonces. Estas circunstancias pueden dar cuenta de la división del Ejército cuando ocurrió la renuncia de Ubico. El régimen reformó la vieja legislación liberal, sustituyéndola por una normativa que reforzó el papel del Estado y sus relaciones de dominio sobre los campesinos. Entre la nueva legislación cabe mencionar la siguiente: a) en 1932, el D.o 1816, estableció, de iure, el derecho de los finqueros a portar armas y a matar al campesino sorprendido en su propiedad. De hecho, esto ya venía ocurriendo. b) El D.o 1995 abolió la ley del peonaje por deudas que tan fuerte influencia tuvo en la conformación colonial del mercado de trabajo, de color servil, y que ató a varias generaciones de indígenas a la hacienda cafetalera. La ley daba dos años para que el propietario resolviera el adeudo con sus trabajadores, después de lo cual el vínculo se terminaba. c) El D.o 1996 creó el «delito de vagancia», en el que se incurría si no se probaba tener alguna profesión, un cierto nivel de ingreso o cultivo de la tierra. El «culpable», identificado por el Estado, tenía que trabajar entre 100 a 150 días en una propiedad cafetalera, por un salario señalado por el propietario. El campesino debería portar un «libreto» entregado por las autoridades, donde el terrateniente anotaba los días trabajados. Al final, de este breve repaso en búsqueda de las huellas del Estado, queda bastante claro que desde la época colonial y hasta 1944, no habían cambios y que el Estado más bien se había constituido en un ente instrumento de continuidad para el régimen de dominio sobre los menos favorecidos, ratificándose lo que se señala por los autores del informe como “la llegada tardía de la Revolución de Octubre de 1944, la cual marca la transición entre el Estado liberal y el Estado desarrollista” Juan Callejas Vargas 15 de Marzo 2011
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